No empezamos con un plan de negocios. Empezamos con un pedazo de tierra agotada — y el deseo de devolverle la vida.
En 2006, este era un campo abandonado. Mi papá y yo comenzamos a plantar árboles, sin saber qué iba a pasar. De a poco, volvió la selva. Volvieron los animales. Y con ellos, una idea:
¿Y si pudiéramos proteger este lugar, vivir en armonía con él, y compartirlo con otros?
Así nació Cielo Ranch Reserve.


Todo acá fue construido con nuestras propias manos y corazón. No compramos un lodge. Creamos un bosque — y un espacio para conectar, conservar y descansar.
Hoy recibimos huéspedes de todo el mundo. Pero lo esencial sigue igual:
- Proteger la tierra
- Cuidar la vida silvestre
- Hacer que la gente sienta algo verdadero

No compartís el lugar. Lo habitás.
Cada visita ayuda a que el bosque siga creciendo.
Te recibimos como a un viejo amigo.
No venís solo a ver. Venís a ser parte.

Paul Robinson:
Fundador, anfitrión, cuidador del terreno, plantador de árboles, constructor, guía — y probablemente la persona que te va a recibir cuando llegues.
“Mi vida no fue en línea recta. Pero esta tierra me enseñó a crecer lento, con raíz, y a construir algo real.”
Desde mis hijos hasta mis padres, todos plantamos algo acá. Esta reserva es una visión compartida entre generaciones.
Trabajamos con agricultores, forestales y vecinos que aman esta región y la protegen todos los días.
Si estás cansado de lo artificial y buscás algo auténtico, bienvenido. Cielo Ranch Reserve es para quienes valoran la naturaleza, el tiempo juntos, y hacer las cosas de otra manera.
¿EN QUÉ PODEMOS AYUDARLE?